Tu Eco.

Aun reverbera,
el eco de tu voz,
la música de tu risa,
en mi cabeza.

El corazón se vuelve estrecho,
ante la insinuación,
ante la mera posibilidad,
de tu recuerdo.

Vibra la mente
y se recoje el cuello, inquieto.
Aun reverbera
en mi mente tu eco.

El eco de tu voz,
el eco de tu mirada,
el eco de tus manos,
el eco de tu cuerpo.

Y sé,
aunque no concuerdo,
Que aun bebiendo el Leteo entero,
Siempre quedaría aquello.

Tu Eco.