Receta

Espolvorear con ironía,
para el el sabor.
Cubrir todo con apatía,
para ocultar el dolor.

Salar en lagrimas la carne,
remojar con sangre.
Apalear el alma con tallos de rosa
hasta que ya no aguante.

Apartar los sueños,
las esperanzas y los deseos.
Dejar para más adelante,
cuando ya no haya tiempo.

Recluir lo más dulce más al interior,
y que no se note.
los tiernos miedos,
y sus eternos brotes.

Una máscara de chocolate encima,
adornar con una sonrisa
Y envolver en normalidad,
para que nadie pregunte.