Donde la Luna ya no brilla

Donde la luna ya no brilla.
De la luz imperecedera
duermen las semillas
debajo de la tierra.

Yace la esperanza maniatada
en capullos de papel mache y madera,
larvas de una vida pasada,
larvas de otra era.

¿Volverán a elevarse las Actias Luna,
En las noches sin estrellas?
¿Ahora que la Luna ya no brilla,
volverán a brillar ellas?

Duermen los capullos bajo tierra,
cubiertos de rutina y olvido.
Ocultos de la ruina y de la guerra,
Sólo confiando en el Destino.

Dice la profecía de la espera,
de aquellos que el rostro esconden.
“Volverá a remecerse la Tierra,
cuando atraviese el cielo su nombre”.

“Se derrumbarán los montes,
se separará el suelo,
brotarán d aquellos que se esconden
sus manos estirándose al cielo”.

Cuando se cumpla la profecía,
todo comenzará de nuevo,
Sed, mientras, albores del nuevo día,
encerradas dentro de vuestros huevos.

Sed, mientras, la esperanza escondida
detrás de la máscara del secreto,
Donde la Luna ya no brilla,
donde duermen hasta los sueños.

Hoy

Hoy daré vuelta la hoja
hoy daré un pasó al frente,
hoy olvidaré lo que tú me provocas,
hoy borraré tu presencia ausente.

hoy olvidaré hacerme daño
con el amargo filo de tu recuerdo.
Hoy le daré la espalda a tus labios,
hoy le daré la espalda a tu cuerpo.

Y huiré fuerte,
lo más que el cuerpo me permita,
como si me persiguiera la muerte
como si persiguiese a la vida.

no me vaya a alcanzar el tiempo,
no me vaya a alcanzar la pena,
no me vaya a alcanzar el cuento,
que dejó inconcluso la espera.

Hoy, correré lejos
mañana…
mañana escribiré esto de nuevo.

 

 

 

Al fantasma de nuestro cuerpo

Tú, cuerpo nuestro.
que vas por la vida como meteorito,
de A a B y del fin al principio:
¿Por qué no detienes tu andar un poco
¿Por qué no nos escuchas?
Acá adentro todos estamos locos.
A veces, cuando relajas en la ducha
tu faceta casi nos toca,
¿Por qué no nos escuchas?
Sé que crees que tu mente esta loca,
¿pero nos hace eso ser menos reales?
hubo un tiempo que nos dejabas tu boca,
hubo un tiempo que nos dejabas tus manos,
hubo un tiempo que nos dejabas tu cuerpo,.
¿Te acuerdas de aquel verano?
¿Aquel donde nos dejaste la vida entera?
debo confesarte que nos la llevamos entonces,
por eso ahora solo eres cuerpo en pena.
Tu vida, tu alma, tu esencia,
Aquí están y aquí se esconden,
abrumadas con lo que has hecho con su legado.
¡¿Por qué no nos escuchas?!
¡Estamos gritando acá abajo!
Ven con nosotros,
ven acá adentro
Apurate…
Ya casi no queda tiempo.

Todo lo que queda

Lo que queda de nosotros,
de lo nuestro,
lo llevo aquí clavado al pecho,
en un clip enredado
apenas una nota pegada
¿Puedes creer que sigue enganchado?
¿puedes creer que aún esta allí ligada?
A pesar de los terremotos,
a pesar de las tormentas,
a pesar de los tornados.
Sigue ahí clavada,
como si su vida dependiera de eso.
Y tal vez así sea,
o lo contrario quizás,
y sea mi vida la que depende
de ese trozo de memoria fugaz.
Quizás  no es él el que se aferra,
con dientes y garras a mi corazón
sino yo el que no lo dejo marchar.
¿será el miedo a que pueda volar?
¿a que no pueda volverlo a encontrar?
No lo sé.
Así que mantendré la mano encima,
de lo queda de los dos.
No se vaya marchar,
no se vaya a caer.
sea a quien sea le cause el dolor.

Ella

 

 

Querida amiga mía
la paciente amiga de todo el mundo.
Tú que esperas para siempre hasta al más reticente
hasta las eternas letras caen, bajo tu guadaña certera
La Blanca                              Muerte                              La seria
AhPuch                                 Baata                                  Az’rael
Iama                                   Mocha                                   Hela
Catacha                          Perséfone                               Aita
Catrina                     la fiel esposa                      Tú Ella.
Poco importa bajo que nombre te llame
vana jamás    harás   la espera.
¿Es hora ya     de     invocarte?
¿hora de abrirte la puerta?
No, falta para la hora negra
Mas mantente cerca,

¿Oyes?

¿puedes oírlo?
¿Los pasos allá afuera?
como avanzan las ovejas en fila,
como avanzan sin espera,
como enfilan hacía el matadero,
donde no los salvara el consuelo.
La muerte negra se alza recta,
y en su boca: negra sentencia,
de sus ojos, hechos de Brea,
escapa el hedor de la nueva era
mientras su mano se eleva
y su dedo nos apunta
remarcando su condena.
¿Puedes oírla siquiera?
¿Cómo su risa reverbera?
En cristales empolvados,
en el piso que tiembla,
es el quejido de la tierra
subiendo por tus piernas.
No, no son los nervios,
no, no es la tristeza,
es empatía negra,
su dulce alimento,
su azucar morena
¿puede   ya  oírlo?
¿podrás a tiempo?
el dedo muerto
que se acerca.
Cierra los ojos,
y escucha,
desespera.
Es ella,
Ella.

Pienso en ti

A veces pienso en ti,
y en la promesa de tu silueta
recortándose contra la puerta.

A veces pienso en ti,
y el mundo se me paga,
todo lo que tengo se vuelve nada.

A veces pienso en ti,
Y todo lo que he logrado,
en un instantes se ha esfumado.

A veces pienso en ti,
y recuerdo
que aun no te he olvidado.

Y es entonces que se achica
el corazón dentro de mi pecho,
y como un ave al acecho,
la melancolía cae sobre mi dicha.

y de un zarpazo arranca todo
y me deja desde cero.
Y empiezo otra vez, de nuevo.

Hasta que pienso en ti.

¿cuanto dura la culpa?

¿Cuánto dura la culpa?
¿Cuánto dura el tormento?
¿Cuánto dura el lamento?
¿cuánto dura la duda?

¿Cuándo cierra la herida?
¿Cuándo el dolor cesa?
¿En verdad alguna vez termina?
¿en verdad deja de arder la afrenta?

Apenas nos mantenemos de pie,
con los corazones hechos pedazos.
Sosteniendo los trozos con las manos,
orando por no caer.

heridos y haciendo daño,
¿acaba alguna vez el ciclo?
¿o seguimos, año tras año,
alargo nuestro suplicio?

 

 

 

La marca

Por ti,
adopté la marca,
por ti,
la incluí en mi vida.
esa vida, que antes de conocerte,
era una historia ya escrita,
hecha a medida,
un relato sin correcciones,
hasta que llegaste tú,
tú y tus pasiones.
Y mis paginas,
sin un sólo manchón de tinta,
se llenaron de anotaciones,
notas al pie y subrayados,
y, sobretodo,
tantas interrogaciones.
Y mis versos,
ordenados antes,
se dispararon dispersos
rindiéndole culto al Kaos,
un culto a la Luna,
a su hado,
a su multitud de facetas
y a su presencia
a veces oculta,
pero siempre ahí al lado.
Fue por ti,
Que adopte la marca
Aquella Luna misteriosa
que cierra todas mis preguntas.

 

Como si fueras Otoño

Bailó tu falda en el aire,
cayo tu blusa al suelo,
tus medias y tus encajes,
dibujaron ondas en su vuelo.

Y te plantaste ahí delante,
tan efímera como un sueño.
tan eterna como el tiempo,
tan imponente como un gigante.

Como cuando llega el otoño,
empezaron a caer tus hojas.
Separada la piel de tu carne,
se deshizo, como nieve roja.

Voló tu pelo al viento,
enhebrándose en la brisa,
y como un diente de león herido,
se fue, enredado de tu risa.

Se fundieron tus ojos,
se deshicieron tus huesos,
cayó el polvo y el agua al suelo,
calló tu ruido y reinó el silencio.

Y aún así, siendo nada.
sigues imponiéndote ahí parada.
Imperiosa, Dominante.
Digna de tu estirpe Atlante.

Podrás ser sólo un eco,
podrás ser la sombra de un recuerdo.
Mas las marcas que dejaste en mi cuerpo,
no las borrará ni siquiera el tiempo.