Todo estará bien.

Resiste ahora , pequeño
resiste otra vez.

Aunque pienses que te he mentido,
Aunque el dolor haya remitido,
Aunque las lagrimas nublen de nuevo tus ojos.
resiste otra vez.

Aunque cada paisaje.
Cada esquina cada paraje,
Te haga recordarnos en vida,
resiste otra vez.

Aunque las letras te susurren,
Aunque las condiciones te sulfuren,
a tu lado siempre estaremos.
resiste otra vez

En la luz que se cuela por la ventana,
en el viento que te acaricia en la mañana.
en los recuerdos que hieren tu alma.
Estaremos otra vez.

Por eso resiste ahora, pequeño.
No estas solo en la adversidad.
Resiste y llora, pequeño.
Resiste una vez más.

 

Luna perdida.

El sacerdote de la Luna ha marchado de rodillas,
a recorrer cuencas, mares, cientos de millas.
Pagando penitencia hasta el fin del día.
Esperando su hora para decir que lo sentía.

Dentro del templo había gritado.
por que la luz de la luna no sólo a él había alumbrado.
Exigía retribución por todo su esfuerzo.
quería un trato especial por todos sus rezos.

Cierto era, que nadie más que él se esforzaba tanto.
cierto era que llenaba la noche de la luna con sus cantos.
cierto era en su mente nada más importaba,
que la felicidad de la luna, de su amada.

Y cuando la luna entro esa tarde en el templo,
y su luz barrio lánguidamente el suelo.
Llegó por igual para devotos y blasfemos
y el se ofendió de no haber sido el primero.

¿Para que me nombraste de todos tus seguidores el más querido?
¿Para que sirvió mi esfuerzo? ¿el sueño perdido?
Todo con tal de entregarte una sonrisa
¿y no eres capaz de alumbrarme en mi misa?

La luna no sonrió más y se apago de pronto.
Ya no estaba, ni su luz, ni su fuego ni su contorno.
De las entrañas de la gente subió un murmullo de miedo,
que se trastoco en rabia, inseguridad y cayo en su pecho.

El sacerdote de la Luna ha vuelto de rodillas,
a recorrido cuencas, mares, cientos de millas.
Pagando penitencia hasta el fin del día.
Esperando su hora para decir que lo sentía.

Con la eterna esperanza de que ella,
aun a pesar de todo, sabría que lo sentía.
Con la esperanza de que ella.
nuevamente volvería.

 

Estaré bien.

Repite conmigo, pequeño.

Estaré bien, sin mi reflejo en tus ojos,
estaré bien, sin el calor de tu piel,
estaré bien, sin tu aliento desordenando mi pelo.
estaré bien, corazón, estaré bien.

Estaré bien, olvidando el futuro,
estaré bien, sin  volverte a ver,
estaré bien, tras cada suspiro,
estaré bien, lo sé, estaré bien.

Estaré bien, acompañado solo,
estaré bien, cuando despierte a las tres,
estaré bien y beberé de mis lagrimas,
estaré bien, comiendo recuerdos, estaré bien.

Repite conmigo pequeño,
vamos, repite otra vez.
Adiós padre, adiós Madre.
Id en paz que estaré bien.