Noche

El silencio de su cuerpo
se recorta contra la noche
haciendo silueta en la luna
mudo reproche.

De un futuro inconcluso,
de una historia no terminada
del destino recluso
de la mundanidad encadenada.

Pudo más la gravedad de la tierra,
pudo más la comodidad del alma,
que el viento que soplaba afuera.
Pudo más la seguridad y la calma.

Y ahora sopla el viento de nuevo
y la noche canta su llamada.
Es el sonido del abismo eterno
esperando, lanzando su carnada.

Tira el dolor de su cuerpo,
tira buscando el alivio,
para perpetuar su propia existencia,
buscando aquello que le hizo estar vivo.

Y su voz enmudecida llama,
desde la noche inquieta.
y encerrada en el fondo de su guarida
la esperanza escucha atenta.

Una sonrisa, una estrella

Tu sonrisa, una estrella,
tus dientes perfectos,
iluminando la noche,
mi oscura y solitaria noche.

Cada sonrisa, una estrella,
y a mi que me encantan los cielos poblados.
vamos juntos, mano a mano,
desperdigando semillas de risa.

recorramos el mundo cual jardineros,
sembrando semillas en el suelo,
incluso en esos que parecen áridos y secos,
sí, incluso en aquellos.

que a quien luz nos falta,
solemos mirar al cielo.
En busca de la esperanza perdida,
en busca de algún consuelo.

Que hasta una estrella ajena,
ilumina el firmamento,
de los que no llevamos la nuestra propia,
por esto, por eso y por aquello.

Una sonrisa,
una estrella,
vamos,
por un cielo cubierto.