Volar

Que no me dejes solo,
que no voltees,
que mis pies son como un par de papeles.
Como hojas pequeñas,
que a merced del viento,
vuelan y se alejan sin importar el momento.

Sí, lo lamento,
pero no tengas pena.
Ni uno puede esclavizarse
cuando la libertad bulle por tus venas.

Tómame de la mano
y aprieta fuerte
las cosas que valen no se dejan a la suerte.
Que hasta la muerte,
esta a la espera.
De que pasen las horas y me vaya con ella.

Tira la cadena
no temas en herirme.
Te lo pido por todo lo que me quisiste,
y lo que me quieres,
y lo que me quieras,
no creas jamás en el brillo de la estrella.

¿Qué sabe el destino?
¿Qué sabe la vida?
Luchar con uno mismo no es batalla perdida,
cuando otra alma aferra
de la espada el mango,
y la hunde a tu voz,
sin dudar por el llanto.

Clávame a la pared
ensartame en el insectario,
y no me vuelvas a soltar.
Que los que tienen alas,
aun con la mejor conciencia,
las tienen para eso.
para volar,
aunque sea hacía una vela.

 

Fuente de la imagen.

EL hilo imaginario.

¿Acaso no es irónico este mundo?
¿Acaso no divierten sus coincidencias?
¿Acaso no cuesta convencer a la conciencia,
De que en verdad no hay un destino injusto?

Si se esfuerza en cruzarnos
gente al camino,
que se vuelven importantes
como si les conociéramos de antes.

Lugares que no habíamos pisado antes
se sienten como conocidos,
y empezamos a ver señales,
a ver mensajes, a ver guiños.

¿Acaso es tan simple nuestra mente?
¿Tanta la necesidad de un destino?
El mundo se vuelve importante,
Y parece, sí parece, posible el buen sino.

Y de pronto la burbuja explota
Y el mundo continua el giro.
Se quedan atrás las coincidencias,
se aparta el toque divino.

Y, como soltados de la mano,
caemos de nuevo al vacío
Y la trascendencia, el objetivo,
desaparecen en un suspiro.

 

Par de máscaras

 

No porque a veces esté triste,
significa que no sea feliz.
no porque me veas llorar,
significa que me estoy muriendo

No porque a veces esté contento,
significa que sea feliz.
no porque me veas riendo,
significa que haya dejado de sufrir.

Receta

Espolvorear con ironía,
para el el sabor.
Cubrir todo con apatía,
para ocultar el dolor.

Salar en lagrimas la carne,
remojar con sangre.
Apalear el alma con tallos de rosa
hasta que ya no aguante.

Apartar los sueños,
las esperanzas y los deseos.
Dejar para más adelante,
cuando ya no haya tiempo.

Recluir lo más dulce más al interior,
y que no se note.
los tiernos miedos,
y sus eternos brotes.

Una máscara de chocolate encima,
adornar con una sonrisa
Y envolver en normalidad,
para que nadie pregunte.

Sembrador de Mentiras

Sembrador de mentiras,
te vi recorrer tus tierras
a la sombra de la Luna,
cuando el tiempo espera-

Sembrador de mentiras,
Ibas dejando en el suelo,
te amos y te quiero
cual si fueran semillas.

Regabas con lagrimas dos pequeños brotes
y abonabas la tierra con sangre de una herida.
Vertiente en el pecho,
fuente de vida.

Y crece poderosa la vida,
en un suelo de mentiras,
y sigue creciendo, mentiroso,
sobre el cadáver de tu cuerpo.

 

Disfrazada

Dice el cuerpo mentiras,
tratando que suenen ciertas.
mientras, al contrario, el alma,
trata que suenen falsas
las verdades que entrega.

Porque lo que hace el alma,
que no lo sepa el cuerpo.
mientras no se pueda,
que sólo entre tú y el alma
se guarde este anhelo.

Y es que la verdad es una daga,
afilada en el veneno,
rompedora de realidades,
de ciudades,
de mundos enteros.

A escondidas se desnuda la mente,
con máscaras se desenmascaran las palabras,
Y así descansa el alma,
Y la verdad puede fluir finalmente,
disfrazada de mentiras.

No me mires así.

No me mires así,
tú sabias que iba a ser así,
ambos sabíamos que iba a doler.
Aún desde aquella vez,
en que te recogí en el desierto.
Recuerdo que pensé que habías muerto,
pequeña alada mía,
y entre mis manos te acuné.
Recuerdo que respiraste apenas,
un rayo céfiro de esperanza.

No me mires así,
tú sabias que iba a ser difícil.
Todas las horas que pasé cuidándote,
todo el tiempo invertido,
las noches que no he dormido,
velando por tu mejora,
por curar esa herida mortal,
que cruza tu pecho querido.

No me mires así,
te digo ahora que te levanto.
El aire en tus plumas
y en mis ojos llanto.
Para esto te he cuidado,
para que te eleves de nuevo,
para que alces el vuelo
y le des sentido a mis atenciones.
¡Ve! ¡vuela! llévate mis emociones,
desde los aires transformalas en canciones.

No me mires así,
tú sabias que así sería.
Mientras saco la saeta y apunto,
nuevamente a tu pecho la ballesta.
Como aquella vez primera,
cuando te herí en el desierto.
Te prometo que te cuidare de nuevo,
y te dejaré marchar como siempre,
y siempre te heriré luego de muerto
y comenzaremos de nuevo.

No me mires así,
ambos sabíamos que dolería.

La verdad os hará libres

La verdad os hará libres,
dijo un sabio alguna vez,
¿Por que no habrá dicho también,
Que libre no implica feliz?
La verdad os hará libres,
Cuanta razón pudo tener,
pero olvido los dolores,
que aquello pudiera traer.
¿Cuantos corazones se han roto,
bajo la insignia de aquel fatal emblema?
¡La verdad os hará libres!
¡No, no, no, espera!
Porque a veces es mejor callar,
y dejar que adentro muero.
No mentir,
disimular,
omitir hasta que la verdad se muera.
Y no le haga más daño a nadie,
salvo al alma negra,
que se enmohece por la rabia,
de no sacar la verdad fuera.
La verdad os hará libre,
y se llevará con ella a los que pueda.

No me creas

No me creas, no confíes,
sabes que no lo puedo evitar.
inventar historias para seducirte,
para ponerte a vibrar.
Trabajo bien con la lengua,
y con las manos también.
Creare mundos para tí
solo para poderte tener.
Tenerte entre mis brazos dormida,
acurrucada, como criatura herida.
besar tu frente mientra sueñas,
con mi promesas de otras vidas.

Hoy me marchó, y digo siempre,
pero ya sabes que hacer.
No me creas nena, no me creas,
que algún día he de volver.
Y volver cómo la olas,
con más fuerza cada vez.
Arrasaré tus castillos,
aunque no sean de arena
y correré entre tus pies.
Y cómo la marea te llevaré lejos.
Lejos y nunca más te soltare.

Pero mientra no me creas,
pero no dejes tampoco de creer.

Albañil de ilusiones

acto sobre acto,
mentira sobre mentira,
Albañil de ilusiones,
Construyes castillos de naipes,
donde ocultas tus acciones,
donde guardas tus pasiones,
¿Cuántos suspiros serán necesarios,
Para que tus muros se derrumben?
¿Para que te aplasten?
Mentiroso,
yaces al centro del entuerto horroroso,
Tan solo esperando que se defina,
o que deje de tambalearse
o que caiga encima.
¿Cuanto durará la duda y la espera?
Aguantas la respiración en vela,
pendiente de no dar ningún paso en falso.
A sabiendas que solo un desliz,
acabara con toda esta pantomima.
¿Pero te haría eso infeliz?
¿O sería alivio para tu alma oprimida?
No tienes permiso para dudarlo,
debes sonreir en la desdicha.
Y seguir construyendo,
acto sobre acto,
mentira sobre mentira,
ilusiones convertidas en mampostería.