Pienso en ti

A veces pienso en ti,
y en la promesa de tu silueta
recortándose contra la puerta.

A veces pienso en ti,
y el mundo se me paga,
todo lo que tengo se vuelve nada.

A veces pienso en ti,
Y todo lo que he logrado,
en un instantes se ha esfumado.

A veces pienso en ti,
y recuerdo
que aun no te he olvidado.

Y es entonces que se achica
el corazón dentro de mi pecho,
y como un ave al acecho,
la melancolía cae sobre mi dicha.

y de un zarpazo arranca todo
y me deja desde cero.
Y empiezo otra vez, de nuevo.

Hasta que pienso en ti.

Ruinas

 

De luz un punto,
una estrella, una mota.
Una hoja que al viento flota.
¿Queda algo más en este mundo?
¿En este sueño en bancarrota?
¿Algo aparte del tiempo inmundo,
que mata todo lo que toca?

Alrededor de la luz la sombra,
el manto del olvido hambriento,
¿Dónde quedó el reino opulento?
¿qué pasó con toda su obra?
los muros nacidos del tormento,
Los lagos brotados del lamento,

Las ruinas de un mundo entero,
¿podrá alzarse la vida en ellos un día?
¿volverá a crecer en el la melancolía?
¿o es verdad que ya esta todo muerto?
¿podrá aquella estrella perdida,
revivir el sentimiento dormido?

Duerme mundo mientras,
abrazado en tu propia sombra.
Duerme, como un niño pequeño.
hasta que llegué de nuevo el día.

En modo melancolia

Recordarte me pone siempre
en modo melancolía.
Se vierte en mi alma esa cálida gota fría
y me pillo sonriendo.
como idiota, cada día.
mientras se llenan los ojos de letras liquidas.

Mirar tus fotografías,
produce el mismo efecto,
añejas de polvo,
se vuelven borrosas,
no se si por eso
o por otra cosa.

Mi dulce veneno,
me estás matando,
mañana tras mañana,
tarde tras tarde,
Y no sé si lo haces al verte en mi cabeza,
o al no encontrarte.