EL hilo imaginario.

¿Acaso no es irónico este mundo?
¿Acaso no divierten sus coincidencias?
¿Acaso no cuesta convencer a la conciencia,
De que en verdad no hay un destino injusto?

Si se esfuerza en cruzarnos
gente al camino,
que se vuelven importantes
como si les conociéramos de antes.

Lugares que no habíamos pisado antes
se sienten como conocidos,
y empezamos a ver señales,
a ver mensajes, a ver guiños.

¿Acaso es tan simple nuestra mente?
¿Tanta la necesidad de un destino?
El mundo se vuelve importante,
Y parece, sí parece, posible el buen sino.

Y de pronto la burbuja explota
Y el mundo continua el giro.
Se quedan atrás las coincidencias,
se aparta el toque divino.

Y, como soltados de la mano,
caemos de nuevo al vacío
Y la trascendencia, el objetivo,
desaparecen en un suspiro.