Receta

Espolvorear con ironía,
para el el sabor.
Cubrir todo con apatía,
para ocultar el dolor.

Salar en lagrimas la carne,
remojar con sangre.
Apalear el alma con tallos de rosa
hasta que ya no aguante.

Apartar los sueños,
las esperanzas y los deseos.
Dejar para más adelante,
cuando ya no haya tiempo.

Recluir lo más dulce más al interior,
y que no se note.
los tiernos miedos,
y sus eternos brotes.

Una máscara de chocolate encima,
adornar con una sonrisa
Y envolver en normalidad,
para que nadie pregunte.

Filtros

Cuando comenzaba el día,
me vestía.
me ponía primero la ropa,
sobre el cuerpo descubierto.
pero era aun antes de eso,
cuando me vestía por completo.
Sobre mi alma al abrir los ojos,
ponía capas de complejos,
vestiduras hechas de miedos
y cordones de mentiras.
Así era cada día,
sin los filtros no estaba completo.
De cariño el primero,
de normalidad el segundo,
de decencia el tercero.
Ni yo notaba la mentira,
tanto tiempo de ir cubierto,
hasta que abriste mis ojos
y rasgaste desde el cuello.
Me encontré de pronto desnudo,
frente a ti el corazón descubierto,
y para sorpresa no había frío,
no había frío ni miedo.
Pero ahora ya no estas conmigo
y, puedo sentirlo, poco a poco me voy cubriendo.