Diosa

Un espejo en el cielo,
una diosa enmarcada,
una diana plateada
donde dirigir nuestros versos.
Te elevaste de la espuma
del vientre de tu madre
y dominaste,
como una Diosa,
todo lo que tu sombra toca.
Se te honra, día a día,
en verso y en prosa.
y aunque el tiempo te haya,
llevado muy lejos,
donde no te tocan
más que las palabras y sus ecos.
Déjame decirte que aun quedan,
entre riscos y penan,
los que a tu imagen rezan.