Radnased

Y volvió a pisar las falsas calles,
a reflejarse en ojos desconocidos.
La máscara bien puesta,
los sentimientos escondidos.
Los pies bien cubiertos con el manto,
torcidos, dándoles la espalda al camino.

¿Cómo avanzar por el camino,
cuando el lastre es uno mismo?

Y deambuló por las antiguas calles,
sin rumbo ni destino.
¿Para que preocuparse siquiera?
Cuando la idea se ha hecho carne,
cuando se ha vuelto uno mismo,
No hay manera de evitar su sino.

¿Cómo desprenderse del pasado,
cuando alimenta nuestro egoísmo?

y siguió recorriendo su pasado,
a sabiendas que cada paso que daba
lo llevaba más cerca del abismo.
Como una polilla a la llama,
indefenso ante su poderío,
indefenso a su propio masoquismo.

¿Cómo salvar al alma oscura
que gusta de castigarse a si mismo?

Su sombra languidece y se hunde,
el manto vuela bravío.
Se abren las costras nuevamente
por los cristales que adornan el camino.
La mirada se vuelve al escuchar el aullido.
La noche se disuelve,  el rey se ha ido.