Pecados

A la luz de la Luna,
se despiertan los demonios,
puede ser que le teman
y se mantengan a su vera,
pero no neguemos la verdad,
es a ella a quien veneran.

Por eso le temen
y se esconden cuando aparece.
Por eso se esconden
y la miran de reojo,
cuando su luz amanece.

Mas cuando ella se aleja,
danzan en su ausencia,
Pecando y disfrutando
destruyendo lo santo,
y al cuerpo donde se les ha ubicado.

Siete pecados capitales,
siete pecados mortales,
siete demonios danzantes.
A la orilla del lago que se vacía,
donde ella se baña durante el día.

 

Jubilo

Ríe el demonio en su sitial submarino,
Las manos encrespadas en gesto asesino.
Sabe que no importa el camino
que elija para alcanzar al destino,
en todos alguien sufre, en todos algo arruino.

Ríe el demonio satisfecho,
ante su obra hincha el pecho,
orgulloso estira el cuello
y mira a lo lejos.

Solo una victima queda aparte,
de la cual no sabe si disfruta su arte,
¿respira aliviada por odiarte,
o sufre aun no cansada de amarte?

Sonríe y se encoje de hombros,
sentado en su trono de escombros.
mientras mira sin asombro,
como sufre el alma en el fondo.

-¿Acaso pensaste en algún momento,
que saldrías sin sufrir de esto?
Tu mismo escribiste tu destino funesto,
con mentiras. ¡No vengas ahora con lamentos!-

Y se retuerce el alma herida,
en los últimos estertores de su vida,
en su agujero escondida,
tan solo esperando una caída,
que le aleje de una nueva arremetida.

-No hay felicidad sin sufrir,
ni sufrimiento sin vida.
Sólo así has de saber,
que nada de eso fue mentira-

Agujero

MI pecho, un estanque.
En su centro un agujero,
lluvias de alegría caen del cielo,
amor, cariño, consuelo,
caen y llenan mi cauce,
No siempre se nota,
ese agujero,
esta en el fondo y a veces se cubre,
de aquellos lindos sentimientos,
pero no por que no se vea,
desaparece,
de hecho crece,
inexorablemente crece,
y por ahí cae al vacío lo bello.
Y poco a poco el cauce se seca,
y cuando la soledad visita esta tierra,
el pozo del alma se vacía,
y el demonio guardián del agujero,
sonríe, satisfecho.
mientras ve como se van las delicias,
por el espacio que hay en mi pecho.

Celebra.

Ríe y baila el demonio,
pisoteando lo conseguido,
mientras sonríe con una linea
que recuerda a cuerpo celeste.

Con las pezuñas aplasta,
todo lo que una vez fue,
Poco le importa el alma,
que vivía entre los restos.

Ríe demente,
mientras la rabia y el dolor se desborda,
mientras el miedo tapona las salidas,
mientras las lagrimas se amontonan.

Se hunde pero no se ahoga,
solo disfruta en el agua salada,
abre la boca y se relame,
jactándose de su hambre.

Levanta el trofeo con una ese grande,
Ese de Soledad, Ese de Sangre,
Ese del sufrimiento que hace daño.

Celebra el demonio,
pisoteando lo conseguido,
moler en el suelo a la humanidad,
destruir de un golpe, un montón de vidas.

 

Triunfo

Encontró el demonio buscando en el suelo.
A la larva agazapada de la humanidad durmiendo su consuelo.
Se ocultaba en la esquina de un máscara de hombre tallada,
a la criatura oculta escrutó con la mirada.
Aprecio su fuerza y su perseverancia,
por alcanzar la esquiva luminiscencia,
de esa Luna que cada vez más se alejaba.
-Acaso ¿No se rendía la conciencia?
¿De donde saca tanta fuerza?
¿No moría la esperanza?-
Levantó a la larva inmunda
hasta un suave rayo de luna.
Y vio como vibraba, crecía,
como se hinchaba agradecida.
Ensanchó la sonrisa.
Realmente es admirable su voluntad,
cómo aun inútil hace frente a la verdad.
Solo había una cosa que el demonio admiraba más,
más que la persistencia y la humildad.
y ere ese regusto ácido cuando llegaba al centro.
Pensó mientras desprendía al insecto.
y  lo dejaba caer con ansias en su boca.
-mm… humanidad, tu sabor me vuelve loca-

Avanzada.

Por favor decidle que se calle,
yo sé que no es así.
Jamás haría aquello,
jamás me lo haría a mí.

Parad ese susurro infernal,
detened ese malestar
que provoca cuando toca
el centro de mi dudar.

Callad al demonio en mi oído,
que deje de insinuar
todas aquellas cosas
que me hace pensar.

-¿Por que tú?- me dice
-¿Que tienes de especial?
Tú sabes que cualquiera,
te podría reemplazar-

-¿Y? ¿por qué no buscar?
¿a alguien que pueda ofrecerle más?
¿Alguien que no se esconda tras una máscara,
Alguien cuyo nombre pueda gritar?-

-¿Para que va a esperar?
¿Para que dejar crecer la ilusión?
Ya encontró a alguien más,
Alguien que ya de su sonrisa disfrutó-

Por favor demonio, ya no más.
Que mi voluntad es débil
y mi autoestima más.
NO LO PUEDO SOPORTAR.

-Entonces tan solo escóndete,
no sufras más.
Dadme a mi las riendas,
sólo déjate llevar-

-Escóndete pequeño,
bajo esa máscara de cartón,
mientras dure este suplicio…
de esto me encargo yo.-

Luna que aleja los demonios.

En medio de la habitación,
el invocador temblaba.
los ojos temerosos,
las manos apretadas,
A su alrededor un circulo brillaba.

Frente a el en el suelo,
solo par de velas quedaban,
un par de cientos,
que cuando fue su momento,
su ritual maldito iluminaban.

En medio del circulo el brujo lloraba,
Algo había salido muy mal,
el circulo de protección estaba mal dibujado.
el pentagrama estaba mal trazado.
Y ahora estaba a merced del mal.

Solo la luz de la vela le había salvado.
Lunas benefactoras en medio de la oscuridad,
pero ahora solo una de ellas quedaba.
El ultimo cirio que brillaba,
Y ahora acababa de titilar.

Podía sentirlos reptando entre las sombras,
acercándose a su cuerpo cada vez más.
olisqueando y observándolo,
esperando y amenazándolo,
Sin asomo de intento de dejarlo en paz.

Eres la luz que mantiene los demonios a raya,
pensó él metafóricamente mientras recordaba,
a su eterna, alejada e imposible amor.
Ahora ¿de que sirvió el dolor?
¿de que sirvió todo este truco para poseer a su amada?

La vela, luna de esperanza menguó nuevamente.
De su boca salio un gemido,
En las sombras, que se comenzaban a acercar,
algo se preparó a saltar
a la vez que soltaba un aullido.

Adiós a la luz de la vela,
El brujo, amante, mago quiso retroceder,
volvió a chillar desprotegido,
y una masa amorfa soltó un rugido,
Y nada del hombre quedó al amanecer.

 

 

El final.

¿Cómo explicar que duela perderte,
aun sin que jamas te haya tenido?
¿Como apacigua el corazón herido,
el espacio que deja lo partido?
Te alejas cada día paso a paso,
y ya ni tu sombra me va quedando.
¿Dónde quedaron las risas?
Incluso ¿Dónde los llantos?

Y es como si el infierno,
hubiere anidado en mi pecho,
miles de demonios bailando,
mientras yo me hallo resoplando.
aplastado bajo sus pezuñas victoriosas.
Ríe la rabia y ríen los celos.
Pues saben que los vencedores son ellos.

No quiero rendirme, en serio no quiero.
No quiero quedarme con los pies en el suelo.
Pero los ojos del demonio me han mirado de lleno
y sus dedos con llagas me han señalado.

-Tu ya estas muerto- me ha dicho.
y con su dedo me ha señalado.
ha tomado todas mis máscaras y me las ha lanzado.
-Ahora estamos nosotros al mando-

y así siento que desaparezco,
así como lo hacen los versos.
así como muero.

Pronto de mi no quedara nada.
solo ellos, sonrientes y mi mascara.

De mi, Nada.

Nada.

 

 

Demonio

Maldito demonio interno,
¿por que no te has callado?
¿por que no pudiste quedarte
bajo mi pie hollado?

Maldito miedo a perderte,
que sin tenerte me ha aterrado.
Maldito miedo, maldito miedo.
que al demonio ha liberado.

Demonio celoso, demonio iracundo.
Demonio maldito, demonio inmundo.
Siembras mi boca de sapos y culebras,
Nublas el juicio, la razón ciegas.

Y luego te ríes,
sentado en el maldito trono del orgullo.
Te burlas del daño y de la herida.
Te burlas de haberme sacado un trozo de vida.

¿y que hago ahora?
Cuando ya te has ido,
¿cuando no habrá ni perdón ni castigo?
¿ya sobrevivía hasta ahora? ¿ahora como sigo?

Y aunque bajes demonio,
te sigues burlando.
Total, ya lo has logrado,
de mi lado la has alejado.