Conversaciones

—¿Que haré contigo?
—Se me ocurren muchas cosas.
—Dame tres.

Déjame quererte,
como la tierra a la lluvia,
como el mar a la Luna,
como el corazón al olvido.

Deja que te tenga,
como el mar a la costa,
como el musgo a la roca,
como la madreselva.

Deja que te extrañe,
Como el viejo al niño,
como el sediento al vino
como se extraña al tiempo.

—¿Que haré contigo?
—Se me ocurren muchas cosas.
—Dame tres.
—… Tan sólo quédate un momento.

Conversaciones

Hombre,
te he dado el mundo
y anhelas el cielo.
Te di la vida
y quieres detener el tiempo.
Te he dado sustento,
te he dado alegrías.
¿por qué insistes en tu porfía?

Padre,
no lo niego,
me has dado más, incluso,
de lo que merezco.
me diste mis sueños
me diste la razón.

¿Por qué entonces?
Por que aparte de eso,
me diste un corazón.

-¿Cómo…? -Bien, bien…

-¿Cómo estas?- me pregunta
-Bien, como siempre- contesto.
Miento.
¿por que no ser sincero?
¿por que no echar fuera lo que se siente?
el malestar doliente,
la triste espera,
las yagas ardientes que dejan
los sueños rotos en las piernas.
las rodillas rojas por el ruego,
los nudillos henchidos por la rabia,
Los labios morados por los dientes,
que los muerden con saña.
-Pésimo, estoy pésimo
y cada día empeoro,
me enveneno por dentro
por no decir que te adoro-
Y los sentimientos antaño puros,
resguardados se empobrecen,
se enmohecen y se añejan,
hiel amarga en las venas.
Regando los recuerdos,
forjando mi propio averno.

-¿estas bien? ¿estas seguro?-
le miró y como siempre, miento.