Los corredores.

Un sujeto alto y otro bajito,
van corriendo la rotonda,
haciendo ejercicio.
El alto va a paso ligero,
el bajo, mucho más despacio.
Puntualmente, a las doce,
comienzan ambos su ejercicio.
y cada vez que el otro le pasa,
su reloj, el pequeño mira.
Ya cinco veces, le ha alcanzado
¿Puedes tú, lector querido
Decir que hora marca el aparato?

El viejo equilibrista

Un viejo equilibrista encorvado,
sobre su bola
se le ve bailando cansado.
Siempre al final de la línea,
siempre cerrando la marcha,
pues cae de espaldas
si decide comenzarla.
¿Cual es el nombre
del hombre al que miramos con duda?
¿Cual es el nombre
de este viejo que nos hace preguntas?

Astadas o con cola amadas.

Todas hermanas,
todas tan distintas .
a veces ordenadas sobre la línea,
a veces saltando,
de abajo a arriba,
si es inquieta la mano que las perfila.

Algunas con brazos,
algunas astadas,
altas y bajas,
gordas y delgadas.
y algunas que la cola
tras de si arrastran.
Bellas se ven
de la mano tomadas,
formales también,
si van separadas.

¿Quienes son estas hermanas,
tan adoradas?
¿Quienes aquellas
tan destacadas?

Gotas del alma

Rima con pizza
y es igual de deliciosa,
Y entibia el cuerpo,
aunque no te toca.

Nace en los ojos,
nace en la boca,
y puede hacerte quedar como loca.

Fuerza imparable,
derrite el hielo,
y siempre, siempre,
es gran consuelo.

Cristalina o vergonzosa,
siempre gozada,
es una gota que viene del alma.

 

Brote de estrella

Plantada sin semilla,
pero sí con ideas, sí con palabras.
germina en el pecho,
regada con palabras.
¿cual es el nombre de aquello
Que crece sin clemencia?,
aprieta desde dentro el pecho,
insinuando su presencia,
y crece por todo el cuerpo,
rostro, brazos, piernas,
sonreír es inevitable,
los brazos buscan de que afirmarse,
las piernas bailan solas, incontrolables,
superando lo inimaginable.
Y sus flores, luminosas, escapan por tus ojos
y por tu boca se vuelven aliento.
En los casos más extremos
incluso risas y gritos volando al viento.

Ella, la silenciosa.

La silenciosa,
la octava de la lista,
la que nunca dice nada,
la inspirada.

Sólo un roce de tu boca,
sólo tu compañía,
basta para cambiar, querida mía,
el sonido de lo que tocas.

¿Quién sera el afortunado,
que bendiga con tu nombre su lengua?
¿Quien de los que no te escuchan,
podrá encontrar tan fácil respuesta?

Paso a paso

Tratemos nena, de jugar un juego.
¿te parece intentarlo luego?
Iremos paso a paso, avanzado.
Anexo en este intento de poema
van atrapadas las letras
de un críptico mensaje,
no, quizás no tanto, es un montaje.
Debe acuñarlas, una por una con mucho cariño y
unirlas con apuro antes que se pierdan por el camino.