Radnased

Y volvió a pisar las falsas calles,
a reflejarse en ojos desconocidos.
La máscara bien puesta,
los sentimientos escondidos.
Los pies bien cubiertos con el manto,
torcidos, dándoles la espalda al camino.

¿Cómo avanzar por el camino,
cuando el lastre es uno mismo?

Y deambuló por las antiguas calles,
sin rumbo ni destino.
¿Para que preocuparse siquiera?
Cuando la idea se ha hecho carne,
cuando se ha vuelto uno mismo,
No hay manera de evitar su sino.

¿Cómo desprenderse del pasado,
cuando alimenta nuestro egoísmo?

y siguió recorriendo su pasado,
a sabiendas que cada paso que daba
lo llevaba más cerca del abismo.
Como una polilla a la llama,
indefenso ante su poderío,
indefenso a su propio masoquismo.

¿Cómo salvar al alma oscura
que gusta de castigarse a si mismo?

Su sombra languidece y se hunde,
el manto vuela bravío.
Se abren las costras nuevamente
por los cristales que adornan el camino.
La mirada se vuelve al escuchar el aullido.
La noche se disuelve,  el rey se ha ido.

Donde la Luna ya no brilla

Donde la luna ya no brilla.
De la luz imperecedera
duermen las semillas
debajo de la tierra.

Yace la esperanza maniatada
en capullos de papel mache y madera,
larvas de una vida pasada,
larvas de otra era.

¿Volverán a elevarse las Actias Luna,
En las noches sin estrellas?
¿Ahora que la Luna ya no brilla,
volverán a brillar ellas?

Duermen los capullos bajo tierra,
cubiertos de rutina y olvido.
Ocultos de la ruina y de la guerra,
Sólo confiando en el Destino.

Dice la profecía de la espera,
de aquellos que el rostro esconden.
“Volverá a remecerse la Tierra,
cuando atraviese el cielo su nombre”.

“Se derrumbarán los montes,
se separará el suelo,
brotarán d aquellos que se esconden
sus manos estirándose al cielo”.

Cuando se cumpla la profecía,
todo comenzará de nuevo,
Sed, mientras, albores del nuevo día,
encerradas dentro de vuestros huevos.

Sed, mientras, la esperanza escondida
detrás de la máscara del secreto,
Donde la Luna ya no brilla,
donde duermen hasta los sueños.

Efímero toque

Cual insecto,
posarme en la flor de tu boca,
tan sólo un instante,
un delicioso tocar,
y, antes que te des cuenta,
echarme a volar.
No vaya a ser como antes
y que esta sensación tan loca
nuble mi intelecto.

y me pierda
de nuevo en la luz de tus ojos
Así como la Actias de aquel mundo muerto
se perdió para siempre,
por la luz y la sombra de la Luna.
No, mejor vuelo lejos aunque cueste,
aunque tenga que dejar atrás mi cuerpo,
Y es que es muy fuerte el antojo
de entrar por esa puerta.

y olvidarme
de todo el mundo y sus cadenas,
caer en tus manos de nuevo,
y arrancarme las alas con fuerza
No, Debo volar lejos.
De vuelta a mi melancolica tierra,
a cuidar de lobos los huesos,
y sobrevolar la tristes almenas
y los ajados estandartes.

Por eso,
efímero toque
y un vuelo.

La promesa del ángel sin rostro

Mientras la oscuridad dure,
mientras el mar se nutra de llanto,
mientras reine el desencanto,
mientras sea el himno un grito desesperado,
estaré a tu lado.

Cubrirán mis alas tus hombros,
mi boca tapará tus labios,
te cubrirán del frío mis manos,
me alimentaré de tus lagrimas
y libare de ti el dolor aciago.

Y cuando falté la luz de la Luna,
en su sombra brillará mi Halo,
una guía en tu tormenta,
un pequeño resquicio claro,
la estrella de la esperanza.

Mas cuando todo vuelva a la calma,
habré de extender las alas,
dejar tu piel que quema,
tu cama que ata,
tus ojos que atrapan.

volveré a perderme en las sombras,
a esconder mi rostro descarado,
para que las palabras que te han calmado,
no empiecen a volver a hacerte daño,
no dañen lo recién reparado.

Es la promesa del ángel sin rostro, del descarado,
de la lengua de doble filo,
capaz de hacer el bien, capaz de hacer el daño.
en tus sombras siempre estaré a tu lado,
en tus risas miraré hacía otro lado.

Blanca Actias Luna

Un ruido en la noche,
apenas un chasquido.
La cáscara rota,
la larva, al fin, a crecido.

Escondida bajo una máscara,
ha soportado inundaciones,
pisadas y mordiscos,
y un aluvión de emociones.

Surge de su capullo
en dos partido,
empolvada en plateado,
y toques verdemarino.

Blanca Actias Luna,
alza el vuelo buscando su consuelo.
mientras cada batida de sus alas,
provoca en un corazón, tormento.

Así, recorre el cielo la polilla,
en búsqueda de la Luz perdida,
A la sombra de la Luna,
en la tierra de las mentiras.

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