6 9

Suerte, que la has de necesitar.
¿Cómo pretendes dejar de ser, mi otra mitad?
el Ying de mi Yang.
Decidle al destino que deje de jugar,
que nos una de una vez,
que ya no soporto ser nueve sin mi seis.
ni ese espacio que la vida,
ha insistido a, entre nosotros, poner.
Ojalá fuera la distancia,
ojalá solo lo demás,
Y no fuera todo aquello,
que evita nuestro bienestar.
Tú tenias una vida por delante,
Yo cargaba muchas vidas hacía atrás.
Que no daría por postergar ese instante,
por toda la eternidad,
aquella imaginaria tarde,
donde tú ya no te vas.