Demonios

“Cuando ella dijo que gustaba de sus demonios, él los dejo andar fuera. Pero cuando se marcho, no hubo manera de volverlos a entrar, así que se entro él y los dejo al mando”.

Anuncios

Sólo un toque

Sólo un toque,
sólo hace falta uno,
para despeñarme,
un pequeño toque para empujarme,
y caer en tu abismo.
¿Será que estoy inestable?
¿o será por la fuerza de tu presencia?
Sólo un toque de tu esencia,
para lanzarme colina abajo,
para rodar hasta lo que sea.
la muerte o quizás tus brazos.
ojala tus brazos.
Sólo un toque,
para una caída libre al suelo,
sin miedos,
sin frenos.
sólo un guiño de tus ojos,
sólo el amago de un beso,
sólo un toque de tus dedos,
para saltar a gusto al infierno.

Sembrador de Mentiras

Sembrador de mentiras,
te vi recorrer tus tierras
a la sombra de la Luna,
cuando el tiempo espera-

Sembrador de mentiras,
Ibas dejando en el suelo,
te amos y te quiero
cual si fueran semillas.

Regabas con lagrimas dos pequeños brotes
y abonabas la tierra con sangre de una herida.
Vertiente en el pecho,
fuente de vida.

Y crece poderosa la vida,
en un suelo de mentiras,
y sigue creciendo, mentiroso,
sobre el cadáver de tu cuerpo.

 

Sólo un recuerdo

Nací al morir el perro,
un aullido, un lamento,
un alma sin cuerpo.
triste esencia vagando en el firmamento,
persiguiendo sombras,
persiguiendo sueños.
Un grito de sufrimiento.

¿Volverá alguna vez a encarnarme,
a vestirme de pelo,
a ponerme el manto,
revivir al perro muerto?

¿O será mi destino hacerme humo,
fundirme en lo etéreo?
Desaparecer como estos versos,
cuando muera el recuerdo.

Apenas unas líneas, seré,
apenas un ¿recuerdas?

Quizás algún día, ni eso.

 

Mentirosa

Dijiste que con el tiempo menguaría,
que con el pasar de los días,
disminuiría.
—Ya ira a menos— dirías,
enfundada en recuerdos y melancolías.
—Sólo espera que pasen los días—

A lo lejos, luego, yo miraría,
al horizonte, a la lejanía,
E hinchado de rabia, reclamaría.
—Es mentira, era mentira—

Porque aquí estoy todavía,
llorando letras en letanía,
Con la única esperanza, en mi agonía,
de que algún día se cumpla tu profecía.

No sé cuanto más dure mi valía,
mentirosa mía.