La Bestia

Cómo un rayo de luz,
lo atravesaste.
abriste su pecho de parte en parte,
lo desnudaste.
dejaste al descubierto todo lo oculto,
sacaste de su pecho su corazón
y lo expusiste al mundo.
Te bañaste en la sangre
que broto de sus candados abiertos,
bebiste de sus miedos
te alimentaste de ellos.
y disfrutaste,
lo confesaste,
pesar de todos los defectos,
le amaste.
de todos sus demonios,
de todos sus ataques.
De la bestia te enamoraste.
Y por unos meses lo encantaste,
convertiste en rey a la criatura,
en seda su piel dura,
en besos sus colmillos,
poemas sus gruñidos
y cantos sus bramidos.
Y nunca te quejaste,
hasta que te fuiste,
hasta que te perdiste,
en tu reino celeste.
Y ahora vuelven los gruñidos,
los bramidos atraviesan el aire,
crecen los colmillos
y a la sombra de la Luna,
la bestia huele sangre.

 

Anuncios

12 thoughts on “La Bestia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s