El último aullido

No miró,
Cuando se despidió no miró.
No volteó,
su pelo dorado,
su espalda perfecta,
fue su único adiós.
Sus pasos se alejaron lentamente,
mientras trataban de retenerla en su mente.
Cada segundo,
cada minuto vivido,
cada recuerdo pendiente.
ninguna respuesta,
a esa última declaración,
a ese último grito de amor.
Ningún asomo de emoción.
una lagrima, una sonrisa apenada
Nada que dijese
—también te extrañaré yo—
Y así se quedó,
en la oscuridad, sumido.
Un último aullido perdido en el olvido.

5 respuestas a “El último aullido

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