lupè

Baila el demonio en su orilla,
en sus ojos la luz no existe,
una ausencia oscura,
ensombrecida por la privación,
de aquella luz que el mundo le negó.

Lleva una toga azul
y camina por sobre las aguas,
y de las lagrimas que caen de sus ojos
se empapan las ropas mojadas,
llenando gota a gota,
el lago por el que ahora anda.

A su ausencia fue creado,
El primero de todos,
el octavo de los siete,
su rey ensombrecido.
De su sombra ha nacido,
del su luz perdida,
El padre de los demonios,
que danzan a la orilla.

Llora el demonio sobre el lago,
llenando el mismo con sus llantos,
danzando lentamente,
soñando,
anhelando,
danzando lentamente sobre el salado,
siempre a la espera,
de que su falta sea eterna,
para que nunca pare el torrente,
de que sus ojos se vierta,
para que no sane la herida abierta,
que lleva el alma sobre su vientre.

¿Volverá su luz a apaciguarle?
¿Se lo llevará con ella?
¿O es que ha venido la tristeza para quedarse
para dominar al alma muerta?

Anuncios

5 thoughts on “lupè

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s