Maldición.

¡Yo te maldigo!
Que tu aura se vuelva zarza,
que descienda iracunda por tus muslos
y se extienda toda.
Que sus púas desgarren los pies desnudos,
de aquellos que osen acercarse.

Que que tus ojos se vuelvan soles,
y ardan con la furia que me alimenta.
Ardientes luminarias de mirada certera,
que enceguezcan y que hieran
a quien siquiera mirarlos se atreviera

Que tu belleza toda esté maldita,
y que condene al que te vea,
que dañe, mate y hiera.
Que nadie pueda mirarte siquiera.

Maldigo a tu piel volverse fuego,
que  emponzoñe con llagas
a quien se atreva a tocarla.
Que derrita intenciones,
y que vuelva a cenizas
bosques enteros de pasiones.

Ojala tu boca envenene, corrosiva.
sea mi rabia, ácido en tu saliva.
que marque y destroce y en un solo roce,
le quite a aquello que se le acerque la vida.

Que tu sexo devore y no deje rastros,
que eliminé aun antes del mismo acto.
Te condeno a no ser tomada, tocada, vista y probada,
por cualquier mano que no sea la que empuño con rabia.

Que este miedo de perderte
se vuelva demonio verde maligno,
vuele de mi boca a tu alma,
y se encarne  en todo lo que tocas.

Hasta que pueda quitártelo yo mismo.
con mi boca directo de tu boca.

Anuncios

9 thoughts on “Maldición.

  1. Quién se ama a sí mismo a través de otra persona, arroja agua a un pozo, hasta que desbordando se pierde y anega aquello que debería hacer florecer. Es un declaración feroz y escrita con mucha fuerza. Espero que no sea usted quién padece de esa manera. Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s